Versace y Cavalli: punto y final a la Semana de la Moda de Milán Febrero 27, 2006
Son dos de las firmas que han participado en el cierre de estos desfiles italianos
Después de ocho días la Semana de la Moda de Milán otoño-invierno 2006-2007 llega a su fin. Y lo ha hecho guardándose para el final algunas de las presentaciones que más público y expectación generan.

Versace
El estilo ‘Versace’ es uno de los más reconocibles y que más influye en las colecciones de otras firmas. Sin embargo, aunque sin perder su sello personal, Donatella Versace ha querido dar un nuevo aire a la afirma apostando por una moda que se dirige a una mujer segura de sí misma y que lucha por sus opiniones, tal y como confesó la diseñadora durante el desfile.
Los años 80 y, sobre todo, el glam-rock -estética que ha inspirado a muchas de las firmas que han presentado sus colecciones en esta Semana de la Moda de Milán otoño-invierno 2006-2007- son el punto de la partida para la nueva colección de Versace, que se presentó en el Palacio de la Bolsa de esta ciudad italiana. Destacan sus abrigos de astracán o piel teñida, sus escuetas minifaldas y sus siluetas que intentan reproducir la forma de distintas letras como, por ejemplo, la ‘A’, ‘O’, ‘H’ o ‘V’. Contrastes de texturas y una noche que se llena de vestidos largos con ceñidas cinturas y aberturas laterales en las faldas son el colofón de su desfile, en el que predominaron tonos como el morado, azul marino y beis.
Roberto Cavalli
Maestro en el trabajo de la piel y, sobre todo, del cuero, Roberto Cavalli mostró una glamurosa colección que centra su mirada en las siluetas que creó el modisto Paul Poiret a comienzos del siglo XX. En él, se inspira para crear unos llamativos abrigos con hombros redondeados, piel a modo de ribete y ricos brocados. Pero también los ballets rusos y la moda londinense de los años 70, que tuvo su enclave en la emblemática calle de Carnaby, son fuente de inspiración esta temporada para el diseñador italiano, que reunió a numerosos rostros conocidos a pie de pasarela como, por ejemplo, la modelo Cindy Crawford.
En su pase, se pudieron ver entallados jerséis con cuello vuelto, pantalones en denim y unos originales estampados con forma de silueta de pajaro, de abanico o tela de araña. Sin embargo, el dibujo más representativo son los dragones de inspiración oriental que recorren el cuerpo de las modelos, sobre todo en los vestidos de noche, que, no queda de más recalcar, siguen conservando esa espectacularidad que siempre caracteriza a sus diseños. En cuanto al color, el negro y el oro son los que predominaron en sus nuevas propuestas.
Fuente: Hola
Jennifer López, invitada de lujo al desfile de Dolce & Gabbana
En Milán, también presentaron sus colecciones las firmas Etro y Blumarine
Seductora, ‘sexy’ y, sencillamente, espectacular. Jennifer López no quiso perderse los desfiles de la Semana de la Moda de Milán, para el otoño-invierno de 2006-2007. En concreto, acudió a ver la presentación de los italianos Dolce & Gabbana, en la que también se pudo ver a la modelo Elle Macpherson. Con un vestido entallado estilo años 50 de punto calado, la actriz y cantante norteamericana posó frente a la prensa, con lo que demostró su apoyo a su amigos Stefano Gabbana y Domenico Dolce, quienes presentaron una colección espectacular que hará historia.

Sus nuevas propuestas se inspiran en la época napoleónica. Así, abrieron su desfile con unas prendas que recuerdan a la estética masculina del momento. Casacas, abrigos en tono marrón o beis con doble botonadura, pantalones enriquecidos con botones dorados que se disponen en hileras tanto en los laterales, como en la parte frontal, botas altas con abalorios… Una moda que se hace más femenina con líneas entalladas al cuerpo o anchos cinturones marcando el talle.
Para la noche, sus vestidos toman como referente el estilo imperio que definía a Josefina Bonaparte y, en concreto, se inspiran en el cuadro de Jacques-Louis David La coronación de Napoleón en Notre Dame de principios del siglo XVIII. Los confeccionan con gasas bordadas, detalles dorados o de pedrería, cuerpos de plumas, bajos de terciopelo… Todo para unas creaciones que nada tienen que envidiar a la Alta Costura de París.
Blumarine
Anna Molinari también ha presentado en Milán sus nuevas propuestas bajo el sello de Blumarine. Para el otoño e invierno de 2006-2007, la diseñadora propone una moda con cierto aire folk, pero un folk de auténtico lujo con ricos bordados y con el color oro por bandera. Para el día, su principal apuesta son las faldas tubo por la rodilla o a medio muslo, que se combinan con largas botas de ante, que, en algunas ocasiones, sobrepasan la rodilla. Para la noche, sus vestidos evocan sensualidad. Confeccionados en gasa transparente, se superponen a minifaldas escuetas coordinadas. Con mucho vuelo, femeninos, sexys… Un cierre de desfile de lo más triunfal.
Etro
Para sus nuevas propuestas, Verónica Etro se inspira en los tejidos y arte del siglo XVI, pero siempre con su particular toque romántico. Destacan sus vestidos cóctel con llamativos estampados de suave colorido, sus abrigos con brocados y sus trajes de noche con faldas estrechas hasta los pies.
Fuente: Hola
Debut de Font en París
El modisto español presentó su colección pret-a-porter 2006-2007
El modisto español Josep Font debutó ayer en las pasarelas de París y abrió el centenar de desfiles programados en la semana de colecciones del pret-a-porter femenino para el otoño-invierno 2006-2007 con una visión de mujer «en cuyo interior palpita la pasión».
EFE./PARÍS

Será, también, la mujer invernal de Font, una criatura que «no admite la vulgaridad ni la traición, la claudicación ni el tedio», una ‘Carmen’, en cualquier caso, «nueva y eterna», según explicó a sus invitados.
El modisto les había convocado en el cabaré del Molino Rojo de París, lleno hasta rebosar pese a la temprana hora del desfile y pese a ser el primero de los innumerables que, a partir de hoy a las 10.30 horas (09.30 GMT) y hasta el próximo día 5 de marzo, se sucederán en los rincones más inesperados de la ciudad. Durante el desfile hubo a menudo aplausos, algo no siempre habitual en París, para celebrar, por ejemplo, grandes vestidos largos de abundantes pliegues, con el seno realzado.
Prendas en cuya confección se utilizó mucho tejido y que demuestran, según dijo su creador, que «no hace falta llevar un escotazo ni ir superajustada para ser elegante o para ser sexy». «Puedes ir con un vestido maravilloso con mucho tejido y ser muy sensual, que eso es lo que interesa», consideró el artista, quien inspiró sus modelos en España, «no en la prototípica» de lunares y volantes, sino «en una España mucho más dramática» y profunda.
La ‘Carmen’ revivida en el Molino Rojo, estaba llamada a ser, en efecto, algo más que una mujer ‘carismática’ y ‘deseada’, bajo sus vestidos y faldas de todos los largos, de forma trapecio, corola o abullonada; bajo sus pantalones anchos o estrechos o bermudas, y sus abrigos, tops y boleros de organza, seda, falla, Harrys, terciopelo o chantilly.
En este ideal de mujer se «agazapa un corazón incandescente» pero con «hambre de sabiduría», a la que Font quiere ataviar «con un vestuario pensado en profundidad para su vida de trabajo y amistad, para su personalidad tormentosamente pasional». Lo que en su caso conlleva un complejo estudio de volúmenes y patrones, un intenso trabajo interno para cada prenda, adornada, en ocasiones, con lazos, transparencias o bordados extravagantes, suntuosos y multicolores, o con ricos estampados confeccionados en Italia.
Aunque el modisto acostumbra a no prescindir de ningún color, como mostró hoy, del rojo al fucsia o el verde botella, el dorado o «el crudo, lo más limpio», los «casi cincuenta» conjuntos presentados, revelaron una clara preferencia por el negro.
Josep Font no se equivoca en su sueño de lo que puede ser la mujer de principios de siglo, pues los resultados de la boutique abierta en mayo de 2004 en París mejoran todas las previsiones «y la clienta, realmente, se vuelve fiel. Eso es lo bueno», resaltó. La tendencia sólo pudo confirmarse sobre la pasarela, donde no hubo efectos espectaculares sino pura moda, y donde el modisto y la veintena de delgadísimas maniquíes que le sirvieron recibieron al final vítores y ovaciones entusiastas por parte de la asistencia.
Por otro lado, en la pasarela de Milán, Elena Miró viste una mujer femenina. Las colecciones para el próximo otoño-invierno continúan su andadura de la mano de los mejores. Milán es una de las citas obligadas.
Fuente: La rioja
Elena Miró presenta en Milán a la “mujer real”
En Milán, la polémica de la anorexia estuvo también en la pasarela. Tras el deslumbrante sábado milanés con Missoni (los minivestidos de lana con legs a juego) y Roberto Cavalli (pieles con brocados orientalistas a lo Mariano Fortuny), la Semana de la Moda de Milán acabó ayer por segunda temporada consecutiva con el desfile de la diseñadora Elena Miró Glió para tallas grandes y lo abrió una de las modelos del momento, la norteamericana Crystel Renn: 21 años, 75 kilos de peso rotundo y ya triunfadora en París del desfile de Jean-Paul Gaultier hace apenas unos días. A su piel rosada y su melena negra une simpatía y un eslogan propio: “Mis curvas no son un problema”.

Esta semana, el asunto de la anorexia también ha sobrevolado Milán. Asociaciones de afectados y gente de la moda han opinado sobre ello, la polémica del tallaje ha dado pie a muchos titulares. Mauro Davico di Miroglio defiende las tallas normales y grandes: “la 46 en pasarela: una belleza, una realidad; desfiles con la 48 en tendencia, otro logro que nos pone los pies en la tierra”. Crystel Renn opina que la publicidad es la responsable de “tantos excesos en falsear la silueta de la mujer”. La propia Elena Miró, que mostró una potente colección basada en el negro, los encajes asociados a lo tecnológico y las lanas texturadas, lo dijo al acabar el desfile: “El gusto medio está en la rotundidad. Esto no es una fantasía ni un dibujo: es la mujer real”.
Mientras, la modelo Mireia Verdú señalaba a Efe que cree que desde el mundo de la moda “se podría hacer mucho” para solucionar el problema de la anorexia. Y para Remedios Cervantes, actriz y ex Miss España, la anorexia es una enfermedad que le produce “miedo” y opina que las modelos son las primeras que deberían negarse a llevar tallas inferiores a la 38, según señaló a dicha agencia: “No hay que tener miedo ni hay que callarse. Más duro que esto es irse al hoyo”, dice Cervantes, que, “afortunadamente”, nunca ha padecido anorexia, aunque reconoce que, con su 1,80 de estatura, llegó a pesar 55 kilogramos cuando estaba “en pleno auge” como modelo.
Verdú, quien fuera primera dama de honor en el concurso de Miss España de 2005, contó también a Efe que intentó participar “en un desfile en Madrid de un diseñador bastante importante”. “Como no me cabía la ropa, la organizadora del desfile me encerró en una habitación -continúa Verdú-, empezó a medirme con una cinta métrica como una loca y me reprochó que tenía dos centímetros más de lo que ponía en mi tarjeta”. “Desde el mundo de la moda se podría hacer muchísimo para solucionar el problema y, sobre todo, desde la alta costura y los desfiles”, añade Verdú, que era una de las caras habituales de la Pasarela Gaudí de Barcelona, pero desde que ganó un poco de peso ya no la quieren para ese tipo de desfiles.-
Fuente: El Pais
maximamoda@gmail.com






